A nuestros chicos les falta muy poco para hacer la maleta de regreso a Úbeda, pero aun así están provechando las últimas horas para darse un baño fresquito en la piscina, que con esta calor seguro que lo agradecen.
Los esperamos con mucho cariño y le pedimos a Nuestra Madre y Señora de las
Lágrimas que los proteja y los cuide en el viaje de vuelta.











Uno puede devolver un prestamo de oro, pero esta en deuda de por vida con aquellos que comparten su espiritu de aventurero,sembrando,en la memoria de la infancia la puerta abierta que la recordara en toda su vida .
ResponderEliminarSois estrellas, nunca hay demasiadas